El negocio de los suplementos es muy poderoso, pero a veces no hay que dejarse engañar. Tras grandes campañas de marketing y promesas de resultados increíbles, nos damos de bruces con la realidad y descubrimos que el verdadero secreto a la hora de mejorar nuestra composición corporal son el entrenamiento, la nutrición y el descanso. Sin embargo, hay ciertos productos que sí nos pueden ayudar, y el HMB parece ser uno de ellos, junto a otros que hemos descrito en Deporte y Vida como pueden ser la creatina, la proteína Whey o la beta-alanina.

HMB son las siglas de ß-hidroxi-ß metilbutirato, un compuesto natural que se produce durante el metabolismo del aminoácido leucina (uno de los aminoácidos de cadena ramificada BCAA´s). Su descubridor fue el Dr. Steven Nissen, y aunque goza de gran popularidad en la comunidad culturista, pocos saben aún cómo funciona y si sus expectativas con este producto se pueden ver cumplidas en mayor o menor medida.

El HMB se utiliza como suplemento nutricional en el deporte desde 1997, atribuyéndosele una disminución de la proteólisis muscular. En los últimos años, se han descrito efectos positivos del HMB en diversas patologías, lo cual aumenta su probable utilidad para la mejora de la salud. Es el metabolito de la leucina, integrante de los BCAA (aminoácidos ramificados). Se ha demostrado que estimulan la síntesis de proteínas.
¿Qué dice la ciencia al respecto?

Un estudio publicado en el Journal of the American College of Nutrition https://www.tandfonline.com/doi/full...24.2014.938790 avala el uso de HMB ya que sus hallazgos sugieren que durante un entrenamiento intenso, los beneficios de recuperación se mejoran con la adición de HMB y un carbohidrato de liberación lenta. Se observaron reducciones en los marcadores de daño muscular y mejor rendimiento atlético.

Los científicos sospechan que los músculos dañados por un entrenamiento intenso podrían no ser capaces de producir todos los componentes clave para el crecimiento por sí solos, y que el HMB es una forma óptima de complementar ese crecimiento. Los científicos también creen que los carbohidratos de digestión lenta, como la isomaltulosa, son eficaces para superar los entrenamientos extremos que nos quitan las reservas de energía disponibles en nuestro cuerpo.

Otra revisión, liderada por el propio Nissen https://academic.oup.com/jn/article/130/8/1937/4686339 ha encontrado que el HMB es capaz también de reducir la grasa corporal. Además, en personas con colesterol elevado, la suplementación con HMB ha sido muy eficaz en la reducción de LDL malo y el colesterol total.

Según una revisión de Nutrición Hospitalaria http://www.aulamedica.es/nh/pdf/8432.pdf “la forma química más utilizada en los suplementos nutricionales es la sal de calcio de HMB, a una dosis de 3 g de HMB/día. En lo que se refiere a la toxicidad del HMB no se ha descrito en ningún estudio realizado en humanos o en animales, la existencia de efectos adversos tras la ingesta de tres gramos al día de HMB, en su forma de sal de calcio. Además, trabajos realizados en ratas muestran que incluso dosis mayores no provocarían toxicidad”.