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  1. #11
    Usuari@ expert@ Avatar de merku
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    noviembre-2005
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    cadiz
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    joder!!!como se pueden encontrar informaciones tan contradictorias????
    Esto es lo que dice el libro que he citado antes : "...uno de los principales compenentes del cubito de caldo es el glutamato de sodio,una sal del acido glutamico,compuesto organico cristalino,soluble,derivado de la escision de las proteinas,que ejerce una destacada accion tonificante del sistema nervioso..."
    Y mirad este link:
    http://www.eufic.org/sp/food/pag/food35/food352.htm
    Última edición por merku; 20-feb-2006 a las 15:53

  2. #12
    Usuari@ expert@
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    el problema de los estudios es quien lo ha pagado.La información puede estar contrastada, pero ¿como se ha hecho el estudio? ¿quien está detrás? por eso hay tantas contradicciones.Los mejores estudios tienen que ser independientes, entonces ¿quien paga? no lo harán por amor al arte...

  3. #13
    Vegetrariano Higienista Avatar de Hiperic
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    Si, el E621 es un potenciador del sabor que primeramente actua sobre los centros nerviosos "ampliando" su receptividad, pero que posteriormente produce una serie de complicaciones secundarias nada agradables.
    Es el llamado "Síndrome del restaurante Chino", y no es broma, se llama así porque en estos restaurantes suelen añadirlo para potenciar un sabor que verdaderamente queda poco en los alimentos empaquetados o pasados, ya sea una ensalada o cualquier arroz o carne.
    El cuerpo se desembaraza de él produciendo avisos como daño de cabeza, o acciones como vómitos o diarrea (suele ser lo mas frecuente).
    Verdaderamente es un destructor nervioso y no os lo aconsejo.

    De pastillas vegetales que no lleven NADA: incluido grasas o aceites vegetales PARCIALMENTE HIDROGENADOS, suelo utilizar dos: Granovita y Biográ.

    Un abrazo muy grande.

  4. #14
    Usuari@ expert@ Avatar de eu93
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    Bueno, a ver que os parece, se me ha ocurrido para dar más sabor al caldo vegetal copiar en parte la receta del seitán. Voy a hervir nabo, puerro, apio, un par de tomates, un trocito de raiz de jengibre, unos ajos y un chorrito de salsa de soja (si tengo le echaré unas setas) con poca agua, mi idea es hacer un caldo muy concentrado y triturar luego todas las verduras, el caldo lo voy a usar de forma normal rebajándolo con agua y la papilla de verduras trituradas las voy a congelar en cubiteras para usarlas como cubitos.

    La idea es un pupurri de todo lo que he leido por ahí, ya os contaré que tal funciona.

    Y si, ya se que lo mejor es hacer el caldo el día que lo necesitas y dejarse de congelados y pastillas, pero yo me conozco y se que hay días que no me apetece cocinar, ni hacer la compra, o voy corriendo porque tengo trabajo ...

  5. #15
    usuari@ habitual Avatar de Lunae
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    Hola!
    Pues Eu93 prueba a ver que tal te sale y nos cuentas, vale? Yo soy adicta a congelar, si como lo lees todo lo congelo! tengo el congelador abarrotado. Hago lentejas, un plato de más para congelar, fresas congelo para el invierno.... lo que puedas imaginar, eso sí con su correspondiente fecha para saber el tiempo que llevan ahí dentro.
    Me pasa como a ti, hay días que estoy sola y no me apetece cocinar para mí nada más, o mi familia ha hecho canelones de carne, guisado de ternera.... o lo que sea y recurro siempre a descongelarme algo de lo mío, sin el congelador no sabría vivir!

    besos
    Solo cuando el alumno está preparado aparece el maestro.

  6. #16
    La tribu del tofu Avatar de Tito Chinchan
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    Buenas,

    me parece un poco alarmista lo del glucomato, yo llevo yendo a restaurante chinos una pila de años y nunca he tenido esos síntomas. Me parece que es un poco exagerado lo que se dice de él.

    Un saludo.

  7. #17
    Vegetrariano Higienista Avatar de Hiperic
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    Si, bueno, cada uno es cada uno, y a veces nos salen los sintomas por otros sitios o tenemos un organismo que puede con todo, por ejemplo el organismo de mi padre para con las grasas es espectacular.

    Pero aún así mira estos links:

    http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/s...cle/001126.htm

    http://www.directoalpaladar.com/arch...taurante-c.php
    http://www.memantine.com/es/estudios...del_glutamato/


    de este unltimo link de unos Laboratorios me gusta la última parte.

    Como Tecnico en Salud Ambiental y Naturópata os recuerdo que el ácido glutámico indispensable para el cerebro no tiene nada que ver con en Glutamato Monosódico que es un excitador y asesino de celulas nerviosas.

    Un abrazo sin Glutamato.

  8. #18
    Usuari@ expert@
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    lo exagerado es de lo que son capaces de hacer unos para que coman más otros....en realidad es un aditivo para que te enganches a comer más de lo mismo más veces.

  9. #19
    vegana
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    más info sobre el glutamato


    Noticias
    13/12/05

    Un aditivo que potencia el sabor... y el hambre

    El glutamato monosódico o E-621 es un producto natural a la vez que un aditivo muy utilizado por su inocuidad. Sin embargo, estudios españoles en ratas indican que aumenta la voracidad un 40%. En humanos, su inhibición farmacológica puede inducir pérdidas de peso. Todo ello aporta nuevas pistas para explicar la actual epidemia de obesidad.

    FUENTE | El País

    ¿Por qué entre personas que comen lo mismo y hacen el mismo ejercicio, unas engordan y otras no? Hace ya cierto tiempo que los especialistas consideran que la epidemia de obesidad que afecta a los países industrializados no es sólo un problema de equilibrio entre las calorías que se ingieren y las que se gastan, que el sedentarismo y una mala alimentación son causas claras, pero no únicas de un fenómeno que preocupa cada vez más a las autoridades sanitarias.

    Se sabe que intervienen además factores genéticos, neurológicos y endocrinos, pero ¿podría haber también algún otro elemento en la la alimentación que pudiera influir? Podría: investigaciones realizadas en modelos experimentales en la Universidad Complutense de Madrid por Jesús Fernández-Tresguerres, director del departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina, sugieren que la ingesta de alimentos que contienen glutamato monosódico, un potenciador del sabor conocido como E-621, despierta un hambre ansiosa, hasta el punto de que incrementa la voracidad en las ratas estudiadas en el 40%. Según estas investigaciones, el glutamato actúa sobre las neuronas de una región cerebral llamada el núcleo arcuato, e impide el buen funcionamiento de los mecanismos inhibidores del apetito.

    El glutamato monosódico es un aminoácido indispensable para el organismo, que interviene en diferentes funciones neuroendocrinas; una de ellas, regular las sensaciones de apetito y saciedad. Actúa también de forma esencial como neurotransmisor. El glutamato llega al organismo de forma natural en los alimentos que contienen proteínas, según explica Pilar Riobó Serván, jefa asociada de Endocrinología y Nutrición de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid. "En principio, sintetizado como aditivo alimentario, es inocuo", afirma, "sobre todo si se da en dosis bajas, aunque no hay unos límites establecidos por las autoridades sanitarias".

    "Algunos investigadores sugieren que este producto añade un quinto sabor a los cuatro ya conocidos: dulce, agrio, salado y amargo. Se calcula que la dieta occidental aporta 11 gramos de glutamato al día de fuentes proteicas naturales y menos de un gramo como aditivo. Nuestro organismo no distingue su procedencia", añade.

    En cualquier caso, lo que sí indican los estudios realizados en la Complutense es que los alimentos con este aditivo potencian el hambre y la voracidad. Además, datos preliminares de una parte de la investigación realizada en humanos muestran que el bloqueo farmacológico de la acción del glutamato es capaz de inducir pérdidas de peso, incluso sin necesidad de imponer variaciones en la dieta, porque la caída del apetito provoca una disminución del aporte calórico.

    El problema pues es que al glutamato que ya se consume de forma abundante por una alimentación muy rica en proteínas se suma ahora el que se añade como aditivo a muchos alimentos, de manera que es difícil saber cuánto glutamato llega a consumir cada persona por diferentes vías.

    Como aditivo potenciador del sabor es muy utilizado en los restaurantes y también se añade a un sinfín de alimentos envasados o preparados, como las salchichas, las patatas fritas, los ganchitos, los quicos y demás aperitivos para adultos y chucherías para niños que se consumen profusamente. En el envase suele figurar que el producto contiene E-621, pero no la cantidad exacta. Por ejemplo, una ración de comida preparada a la que se le ha añadido glutamato lleva seis gramos de este producto por kilogramo. En el caso de las patatas fritas, se incluyen cuatro gramos por la misma cantidad y, en el de las salchichas, seis.

    El masivo y extendido empleo de este producto explica que de las 200.000 toneladas de glutamato que se producían en el mundo en 1970 se haya pasado al millón y medio de toneladas en 2004.

    Jesús Fernández-Tresguerres recuerda que el E-621 está considerado por las agencias alimentarias de todo el mundo como un "aditivo no problemático e inocuo, para cuyo uso no hay límites a ninguna edad". Organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización sobre la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos o la Agencia Europea del Medicamento, han declarado que su uso como aditivo no es peligroso. "No existen cantidades autorizadas ni límites impuestos a este saborizante, que incluso llega a sustituir a menudo a la sal por su agradable sabor y por incrementar la palatabilidad de los platos y los alimentos preparados", afirma Fernández-Tresguerres.

    Pero su uso creciente en alimentos envasados podría tener efectos graves indirectos sobre la tendencia a la obesidad al aumentar la sensación de hambre, y a partir de ciertas cantidades, también podría tener efectos tóxicos sobre el organismo del consumidor. "Hemos realizado", explica Fernández-Tresguerres, "diferentes investigaciones con ratas adultas, en crías recién nacidas y en ratas gestantes, a las que hemos inyectado glutamato monosódico en altas dosis. En todos los casos hemos observado que modifica el patrón de conducta del apetito y la saciedad, y también hemos visto efectos neurotóxicos, mayores cuanto más inmaduro o vulnerable fuera el animal estudiado. Esa neurotoxicidad destruye partes del cerebro involucradas en el control del apetito y disminuye, además, la producción de la hormona del crecimiento, responsable de que haya más músculo y menos grasa. Y esto también lo hemos comprobado en ingesta por vía oral".

    El equipo de Fernández-Tresguerres había estudiado con anterioridad los efectos neuroendocrinos de la memantina, un fármaco indicado para la demencia de alzheimer. Ahora ha comprobado en modelos animales que la administración de este medicamento inhibe la acción del E-621 y regula las sensaciones de apetito y saciedad. "Llevamos un año trabajando con un equipo de investigadores dirigido en Alemania por Michael Hermanussen, profesor de Pediatría de la Universidad de Kiel. En Alemania existe una regulación que permite emplear un producto como la memantina, autorizado para otra indicación, en una prueba terapéutica en un número limitado de pacientes, lo que nos ha permitido obtener los primeros resultados clínicos. Hemos administrado este producto en forma de gotas o pastillas a 14 personas obesas. A partir de las primeras dosis los propios pacientes confesaban que no sentían esa terrible hambre ansiosa que tanto temen y en menos de dos meses se ha conseguido que todos pierdan alrededor del 10% de su peso sin necesidad de modificar la dieta, simplemente porque tenían menos hambre", explica Fernández-Tresguerres.

    Los resultados se publicaron en mayo pasado en Annals of Human Biology, pero Fernández-Tresguerres advierte de que son aún muy preliminares y es preciso profundizar en la investigación: "Conviene ser muy cautos a la hora de analizar e interpretar estos datos", dice, pero añade que pueden ser importantes en la lucha contra el sobrepeso y la obesidad, que se han triplicado en España en los últimos 25 años y ahora afectan a más del 30% de la población.

    EL SÍNDROME DEL RESTURANTE CHINO

    Basilio Moreno Esteban, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), afirma que en la regulación de los mecanismos del apetito y la saciedad están implicadas multitud de variables. "Desde 1994, con las aportaciones de Freedman", explica, "han empezado a estudiarse, entre otros, el tejido adiposo y el aparato digestivo como órganos con una gran actividad endocrina. Antes se consideraba que la grasa era sólo un depósito, sin apenas actividad, pero ahora sabemos que la célula adiposa secreta numerosas hormonas, como la leptina, de gran importancia en el control del apetito. Conocemos también que otras hormonas intestinales, como la ghrelina o la colecistoquinina, están involucradas en estos mecanismos. En fin, es inmensa la complejidad de factores genéticos, neuronales, endocrinos..., que participan en los mecanismos del hambre y la saciedad".

    Moreno Esteban agrega que no puede olvidarse el eje hipotálamo-hipófisis, cuya actividad en esta función ya era más conocida. Estas dos diminutas estructuras están en el interior de la silla turca, alojada en la parte central-baja y posterior del cerebro, con un enorme potencial neuroendocrino y, por tanto, responsable de la secreción de numerosas hormonas de gran importancia.

    Ahora se ve que el glutamato monosódico interfiere en los mecanismos de control del apetito. Hace años, esta sustancia se había implicado en el llamado síndrome del restaurante chino, que constituía un conjunto de síntomas que se manifestaban después de haber ingerido comida asiática: sofocos, dolor de cabeza y sensación de ardor, entre otros. Según Jesús Fernández-Tresguerres, investigador principal de los estudios españoles con este aditivo, cuando se superan determinados niveles, puede actuar como un tóxico que mata las propias neuronas. Por ello, los expertos consideran que el uso de este aditivo y el creciente consumo de alimentos hiperproteicos pueden llegar a plantear un serio problema de salud pública.

    Autor: Mayka Sánchez

    http://info.uned.es/psico-1-fundamen.../glutamato.htmhttp://info.uned.es/psico-1-fundamen.../glutamato.htm

 

 
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